Entrevista exclusiva con la nueva superintendente del Distrito Escolar Unificado de Santa Bárbara.

Hilda Maldonado está preparada para asumir el mando del Distrito Escolar Unificado en julio.

Hilda Maldonado está preparada para convertirse en la nueva superintendente del Distrito Escolar Unificado en julio. | Credit: Daniel Dreifuss

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La traducción de éste artículo fue realizada por la Unidad de Acceso Lingüístico del Distrito Escolar Unificado de Santa Bárbara.


Hilda Maldonado fue nombrada en mayo como la nueva superintendente del Distrito Escolar Unificado de Santa Bárbara, y asumirá el mando formalmente el primero de julio. Si bien ella se integra al Distrito después de su cargo como superintendente asociada del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles, su trayectoria hacia la superintendencia comenzó mucho antes. 

Ella llegó a los Estados Unidos a la edad de once años, proveniente de un pequeño pueblo de Jalisco, México, lugar en el cual su familia tenía una granja lechera. Sus padres solamente pudieron asistir a la escuela hasta el segundo grado, pero estaban determinados a que sus hijos recibieran una educación. Ellos dejaron su granja para trabajar en las fábricas de los Estados Unidos, de modo que Maldonado y sus hermanos pudiesen asistir a la escuela de tiempo completo. Una vez que esta pequeña niña aprendió inglés, comenzó a florecer. 

En el pueblo montañoso en el cual creció la madre de Maldonado, la escuela no era gratuita y los pobladores tenían que cooperar para cubrir el salario de la maestra. Debido a que la abuela materna murió cuando la madre de Maldonado tenía solamente nueve años, la única forma en que ella podía contribuir era preparar el desayuno diariamente para la maestra. Eventualmente, la comunidad ya no pudo mantenerla, y ella tuvo que abandonar la escuela. 

“Creo que la historia de mi madre es lo que me impulsa hacia adelante”, dijo Maldonado. “La educación es una parte fundamental de la vida, y yo era una pequeña que se moría por aprender. Por eso hago lo que hago. Por eso me preocupo por la educación, por mí, por mis hijos, y por los niños, en forma colectiva”.

Maldonado tomará las riendas en un momento particularmente difícil y único para el Distrito. La incertidumbre que rodea a la pandemia de coronavirus sigue creciendo. Desde el cierre de las escuelas en marzo, algunos padres han reportado que sus hijos están experimentando rezago en el aprendizaje, y la mayoría se manifiestan preocupados acerca del modelo de clase híbrido que se implementará en el otoño, y les inquieta saber si podrán regresar a trabajar.  

El Distrito también se encuentra negociando con los estudiantes que han protestado en apoyo al movimiento las Vidas Negras Importan, y presentaron seis exigencias al Distrito con el objetivo de desmantelar el racismo sistémico en las escuelas. 

“En este momento estamos enfrentando retos muy difíciles”, sostuvo Laura Capps, presidenta del Consejo de Educación del distrito. “No obstante, sé que [Maldonado] tendrá el enfoque correcto. Ella tenderá una mano a la comunidad. Sé que ejercerá un sólido liderazgo a través de su sentido de comunidad.”

Si bien el distrito escolar estará enfrentando muchos cambios, los mismos no serán territorio desconocido para Maldonado. La clase que ingresa al noveno grado para la clase de 2024 será la primera en cursar la materia de Estudios Étnicos como un requisito de graduación; ya se ha comenzado el trabajo para convertir a McKinley en una escuela de doble inmersión lingüística en el otoño de 2021; y el Distrito ha adoptado el plan META (Multilingüismo con Excelencia hacia la Transformación Académica), mismo que implementa modelos de educación con un enfoque cultural y lingüísticamente sustentable para las escuelas de nuestro Distrito. Para Maldonado, gran parte de este cambio será rutinario. 

“Cuando ella asumió el cargo de coordinadora bilingüe, fue realmente cuando su trayectoria comenzó a despegar”, manifestó Ana Escobedo, coordinadora administrativa de LAUSD quien ha trabajado con Maldonado por 24 años. “Su objetivo con estos niños siempre ha sido que ellos usen su lengua materna, como un beneficio adicional, no como un lastre. Realmente ella ha sido una fuerza impulsora para los niños quienes más lo necesitan”.

Desde que Maldonado comenzó su carrera en el Distrito como maestra bilingüe hace más de 30 años, LAUSD extendió sus programas de doble inmersión lingüística y mejoró los resultados de los estudiantes que aprenden inglés, bajo la dirección de Maldonado. Ella encabezó el plan maestro para los estudiantes que aprenden inglés y el aprendizaje estándar del inglés para dicho distrito.

“Ella incluso cambió la designación de ‘Rama de Adquisición del Idioma’ por ‘Departamento de Educación Multilingüe y Multicultural’ ”, indicó Escobedo. “Espero que lo anterior les dé una idea de su visión y su pasión. El intentar cambiar el nombre de un Departamento bien establecido en LAUSD, es ahora un motivo de broma, pero constituyó un logro enorme”.

Maldonado expresó que su madre siempre fue la fuerza impulsora de su devoción a la educación multilingüe y multicultural. Fue precisamente su madre quien no permitió que ella y sus hermanos hablaran inglés en casa, en un esfuerzo por mantener vivos su cultura y sus raíces. Maldonado manifestó que gracias a su madre ella pudo conservar el orgullo por su identidad, y que ningún niño debe renunciar a su idioma o su cultura para obtener una educación en los Estados Unidos.

“Yo no tengo control sobre quién será mi sucesor, pero cuando supe que sería [Maldonado], estaba encantado”, expresó el superintendente saliente Cary Matsuoka. “Ella heredará un compromiso con la equidad”.

Si bien el superintendente saliente tiene razón al indicar que Maldonado heredará algunos de los programas de equidad desarrollados durante su cargo, muchos de estos no darán frutos hasta en tanto Maldonado asuma el mando, para lo cual sus antecedentes en educación equitativa y multicultural serán un factor clave durante estos tiempos sin precedentes para el Distrito. Ella también heredará las controversias que han rodeado a Matsuoka por los últimos dos años, especialmente en torno a la equidad.

El Distrito ha celebrado un contrato con la entidad sin fines de lucro Comunidades Justas en la costa central, misma que ofrece capacitación en competencia cultural y parcialidad implícita desde 2005. Aunque dicho programa operó con mínimas controversias durante 13 años, un grupo de padres trató de demandar al Distrito por dicha asociación, aduciendo que es “anti-caucásica, anti-cristiana y anti-varón”. 

Matsuoka se ha visto envuelto en controversias en varias ocasiones debido a dicho contrato con Comunidades Justas, así como otras varias pesadillas de relaciones públicas que han convertido las alguna vez aburridas reuniones del Consejo de Educación en sesiones abarrotadas de personas, con comentarios públicos que duran horas, en las cuales la audiencia se ha manifestado en apoyo o desacuerdo con las decisiones para implementar o descontinuar programas y programación académica para las escuelas del Distrito. 

“[Maldonado] tiene la capacidad de escuchar a opiniones diversas, pero también un sentido de urgencia para actuar en representación de los niños y las familias quienes ingresan a nuestro sistema de educación pública”, adujo Mónica García, miembro del Consejo de Educación de LAUSD por 14 años, refiriéndose al estilo de Maldonado para buscar consensos respecto a temas controversiales. 

“Ella es una firme creyente en todos los niños”, continuó García. “Espero que pueda comunicarle a la comunidad y al Consejo de Educación que su meta no es desmantelar los logros y apoyos que están funcionando, sino reconocer la necesidad que existe hacia la equidad y las ayudas adicionales para aquellos que “aún no alcanzan el objetivo”.

“Ella tiene un gran motor de empuje”, ‘así es como me gusta referirme a ella. Y siempre está abierta a opiniones contrarias a sus pensamientos. Muestra notable apertura para escuchar las perspectivas ajenas, pero a la vez, tiene un enfoque de “Suficiente plática, es momento de actuar”, dijo Carla Barrera-Ortiz, directora de la preparatoria STEAM Legacy en el LAUSD. “Ella realiza una excelente labor al forjar consensos, y puede unir a un grupo de individuos para llevar a cabo un plan de acción”.

El distrito LAUSD es el segundo distrito escolar más grande de la nación. Está al servicio de 734,641 estudiantes, y su población estudiantil es 50 veces más grande que la población de 14, 335 estudiantes del distrito SBUSD. Puede que Maldonado no parezca ser la candidata para este distrito con esta cantidad de alumnos, tras haber trabajado por décadas en Los Ángeles, pero su infancia en un pueblo pequeño la mantiene enraizada. 

No obstante, lo que resulta aún más singular de este nuevo distrito son las diferencias muy acentuadas de clases económicas en el salón. A menudo en las escuelas públicas de Santa Bárbara, un estudiante cuya familia posee una casa multimillonaria está sentado al lado de un estudiante cuya familia no tiene hogar o viven en un apartamento hacinado y comparten el cuarto con muchos otros familiares. 

“Hilda ha sido capaz de liderar en las escuelas más necesitadas, pero también ha podido trabajar con las escuelas que no son las más necesitadas y con sus respectivos líderes”, afirmó Barrera-Ortiz, quien fundó la preparatoria STEAM Legacy, una escuela especializada en la ingeniería en la que la mayoría de las familias son inmigrantes y de bajos ingresos. “Ella puede responder a la necesidades de todo tipo de escuela y bajo cualquier estilo de liderazgo, y pienso que aportará lo mismo en Santa Bárbara”. 

Maldonado aprovechará las cualidades que distinguen a la ciudad. Es una firme partidaria de la idea de forjar alianzas con entidades fuera del distrito. Estuvo fascinada al descubrir que el condado de Santa Bárbara cuenta con más organizaciones sin fines de lucro per cápita que cualquier otro condado del estado. 

“Estaré en busca de aliados del campo de la filantropía o de organizaciones sin fines de lucro que compartan las mismas metas y resultados que el director y yo tenemos”, indicó Maldonado. “Los directores deben definir lo que representan sus respectivas escuelas; por ejemplo, si su escuela se enfoca en las artes o en las disciplinas STEAM, o si cuenta con un sólido programa de artes culinarias. Si ese es el caso, quiero colaborar con restaurantes para que los niños obtengan experiencia fuera del salón, algo de esta índole”. 

Cuando las escuelas cerraron debido a la pandemia, Escobedo indicó que observó como Maldonado reforzó aún más su capacidad de forjar alianzas. Afirmó que Maldonado de inmediato “colaboró con todas y cada una de las personas” para garantizar que los alumnos contaran con dispositivos, Wifi o “hotspots” de internet, juguetes, equipo de educación física, entre otros. 

Maldonado encabezó el programa de comidas para llevar, en el que hasta ahora se ha logrado distribuir 13 millones de comidas en las semanas posteriores luego del cierre de las escuelas. El equipo deportivo Los Ángeles Chargers y los canales locales de noticias y radio colaboraron con el distrito y consiguieron donaciones para comidas y otros materiales, tales como dispositivos. Además, Maldonado colaboró con compañías como Pixar, la cual brindó lecciones de arte a distancia, y Fenway, quienes ofrecieron lecciones de música a distancia. 

“Me pregunto qué sucedió en nuestro sistema que nos obliga a decidir vivir en un lugar en particular para educar a nuestros niños, en lugar de educar a nuestros niños donde viven”, indicó Maldonado. 

La filosofía de Maldonado consiste en aprovechar las alianzas para ayudar a restaurar el sistema. A pesar de que el distrito SBUSD solamente recibe fondos, por cada estudiante, situados un uno por ciento por encima del promedio estatal, Maldonado tiene como objetivo llevar a cada escuela los recursos que se necesitan mediante alianzas comunitarias. El cumplir con los requisitos mínimos del estado y depender únicamente de los fondos asignados por este evitará que ciertas escuelas reciban los recursos que necesitan para la educación de sus alumnos. 

Asimismo, Maldonado destacó su fe en el concepto de la formación integral de los niños, que consiste en enseñar y ver a cada alumno como un individuo completo, en lugar de centrarse solamente en el aspecto académico. El distrito SBUSD ha progresado considerablemente en esto en los últimos años, particularmente en lo que respecta al fomento del bienestar mental en las escuelas y la contratación de la Agencia de Servicios Familiares y CALM para que consejeros y terapeutas brinden sus servicios. 

Maldonado hizo referencia a una carta de un sobreviviente del Holocausto que les leyó a los directores de las escuelas. “Las personas que cometieron crimenes durante el Holocausto fueron médicos, ingenieros y enfermeras capacitadas”, dijo Maldonado. “Se hizo patente que la educación debe abarcar mucho más que el aspecto académico. Debe aportar un gran sentido de humanidad”. 

Recientemente, Maldonado completó su doctorado en liderazgo en la justicia social en la Universidad Loyola Marymount. Obtuvo su licenciatura en comunicación oral y retórica y su maestría en liderazgo educativo y administración general de la Universidad Cal State, Los Ángeles. Pudo asistir al colegio gracias a las becas y por medio del programa Upward Bound. Dicho programa brinda asistencia financiera a estudiantes de preparatoria que provienen de familias de bajos ingresos y familias donde ninguno de los padres cuentan con una licenciatura. 

Maldonado y su marido, Kamran, pasarán las siguientes semanas cambiando su lugar de residencia a Santa Bárbara, antes de que Maldonado asuma su nuevo cargo este primero de julio. También tienen dos hijos en el colegio, Joshua y Ari. Ella tendrá un salario anual de $250,000.

“Al crecer, el no hablar inglés correctamente era un motivo de gran vergüenza”, manifestó Maldonado. “En aquellos días, no se te permitía hablar un idioma distinto al inglés, o inclusive decir que hablabas un idioma distinto al inglés, así que se me inculcó un sentimiento de vergüenza. Ahora, siento orgullo, y eso es lo que quiero que nuestros niños sientan también”.

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